• Ivan Kliun (ruso, 1873-1943)
    Carpintero, 1915, assemblage
    CRP046

    Nace en Bolshie Gorki e inicia su formación artística en Kiev. En Moscú asiste a los estudios privados de Rerberg, Fisher e Ilia Mashkov. En 1910 entra en contacto con la Unión de la Juventud y participa en su última exposición (San Petersburgo, 1913-1914); en esa época empieza a trabajar en tres dimensiones con esculturas y relieves de inspiración cubofuturista como Paisaje que pasa rápidamente. Entabla amistad con Malevich y Matiushin; en 1915 apoya el suprematismo. Colabora en la revista de Malevich y participa en varias exposiciones importantes: Tranvía V (Petrogrado, 1915), 0.10 (Petrogrado, 1916), El Almacén (Moscú, 1916) y Sota de Diamantes (Moscú 1916). En 1918 colabora en la decoración de Moscú para el primer aniversario de la Revolución. De 1918 a 1921 dirige la Oficina Central de Exposiciones del Departamento de Bellas Artes del Gobierno; a la vez da clases en los Estudios Libres de Arte del Estado y en los VKhUTEMAs (Talleres Superiores Artísticos y Técnicos del Estado) moscovitas. En 1924 entra a formar parte del grupo Cuatro Artes, lo que marca su alejamiento del suprematismo a mediados de los veinte para ir hacia un estilo figurativo caracterizado por la similitud con Ozenfant y Le Corbusier. Se conservan obras suyas en el MoMA, Los Angeles County Museum y el Thyssen-Bornemisza de Madrid.

    La obra, firmada, fechada e inscrita en el lateral derecho, abajo, con el título (Pilshchik, aserrador) en cirílico (ПИъщик / I. Kliun 1915), está compuesta por objetos encontrados en madera natural y pintada, metal y metal pintado. Kliun era hijo de un carpintero de Bolshiye Gorki, una aldea cerca de Moscú. Expuso su escultura por primera vez en 0.10: La última exposición futurista. Hasta donde sabemos, de las 16 esculturas que expuso sólo se han conservado cuatro; una de ellas es Carpintero; otra, sin título pero mencionada como Cabeza de campesino, se encuentra en colección particular española; las otras dos, Relieve suprematista con elementos de volumen y El músico, se conservan en la Galería Trétiakov de Moscú.

    El título hace referencia al oficio del padre de Kliun. Los dientes y la sierra se asemejan a los que aparecen en otras obras del artista: las pinturas Autorretrato con sierra, de hacia 1914 (Galería Estatal Trétiakov, Moscú), y Cabeza cubo-futurista de hombre con sierra, de 1914 (Museo Astrakhanskiy, Astracán), y el dibujo sobre papel Retrato de Kazimir Malevich, su mejor amigo, de hacia 1914 (colección particular). Irónicamente, las pinturas de Kazimir Malevich Retrato de Ivan Kliun, de 1911, y Retrato perfeccionado de Ivan Vasilievich Kliun, de 1913, representan a Kliun con sierras. Es casi como si el oficio de su padre hubiera estigmatizado su imagen.

    Ivan Vasilievich Kliun la regaló en los años veinte a Elisaweta Orechova, bailarina de los Ballets Rusos de Sergei Diaghilev antes de 1927. La hija de Orechova, Irena Voutke, la vendió en 1992 a un coleccionista privado holandés. Acompaña la escultura un informe de datación por carbono 14 emitido por el Institut Royal du Patrimoine Artistique, Bruselas.

  • Ernest Trova (estadounidense, 1927-2009)
    Falling Man, 1963, acrílico sobre lienzo
    CRP224

    Nace en Clayton (Missouri). Pintor y escultor autodidacta, a los 20 años obtiene el primer premio en la Exposición de Missouri con su pintura parcialmente goteada Roman Boy; la revista Life le dedica una página. Le influyen Willem de Kooning y el poeta Ezra Pound, pero no se adscribe a ningún movimiento. En 1964 crea su serie más famosa, The Falling Man. Su hombre imperfecto y vulnerable, sin brazos y panzudo, aparece en esculturas, pinturas y grabados. Expone en distintas ediciones de la Bienal de Whitney y de Venecia, y en la Documenta de Kassel (Alemania). En 1969, el New York Times lo proclama uno de los mejores escultores norteamericanos modernos. Su trabajo se muestra en el MoMA, el Guggenheim y el Whitney Museum of American Art (Nueva York); el Walker Art Center en Minneapolis o la Tate Modern de Londres. Durante más de 20 años es representado por la célebre Galería Pace (Nueva York); en 1984 la dejó e inició una serie de decisiones erróneas –encaminadas a hacer producciones masivas y comerciales de sus trabajos- que lo condujeron a una etapa final de decadencia y olvido.

  • Arturo Casanova (italiano, 1966)
    Torre mística, 2008-17, óleo sobre lienzo y tinta sobre papel montado sobre lienzo
    CRP301

    Nace en Caserta (Campania, Italia). De formación autodidacta, se inicia a principios de los 90 en la figuración, pero desde 1995 se centra en la creación de piezas abstractas monocromas, con predilección por el azul. Cultiva la pintura, la fotografía, la escultura, la instalación, el diseño y el videoarte para expresar realidades trascendentes, cercanas a la experiencia mística, “a la dimensión sagrada del arte en oposición a cualquier atracción decorativa superficial (…) ofreciendo al espectador una experiencia de calma y oración”, como indica la crítica Barbara Rose. En 2003 participa en la XIV Quadriennale d’Arte di Roma; en 2004, en Monocromos: de Malevich al presente en el Centro de Arte Reina Sofía (Madrid); en 2005 presenta su trabajo en el Museo MACIA en San José (Costa Rica); en 2011 representa a su país en la 54 Bienal de Venecia con la obra monumental en bronce L’elmo di Fieramosca, que posteriormente se instala en la Piazza Umberto I de Capua, ciudad donde el artista vive y trabaja.

  • Isabel Muñoz
    De dónde y a dónde, 2019 , videocreación

    Bajo la “bóveda de horno” de la capilla mudéjar, Isabel Muñoz ha instalado tres pantallas de plasma formando un semicírculo en el que interpreta el mito de Adán y Eva (o tal vez debiera escribirse Eva y Adán), el principio del bien y del mal, la luz y la oscuridad. En el centro, a modo de Pantocrator, un péndulo que es el diapasón de la vida. A ambos lados, los diferentes estadios vitales, narrados de nuevo en los movimientos de estos bailarines de Butoh. Y una pregunta: ¿qué pasa cuando dos seres se juntan, se aman, sufren y, en un momento determinado, el diapasón indica su fin?